Así luce después de más de 14 años el monolito de acero corten fabricado por GRUPO VILLAESCUSA en Los Alcázares
El acero corten es un metal común al que la corrosión no le afecta. Su composición química consigue que este metal pueda mantenerse intacto, e incluso con el paso del tiempo se haga más resistente. Su acabado oxidado rojizo en distintas tonalidades es perfecto para exteriores, y soporta muy bien las inclemencias del tiempo. También podemos utilizarlo en interiores, tanto en revestimientos de paredes como en mobiliario, dándole carácter allí donde se utiliza.
Es un material muy utilizado en grandes proyectos por arquitectos, ingenieros, decoradores, escultores, etc, porque además de no necesitar ningún tipo de mantenimiento posee una belleza natural y única, ya que cambia su aspecto continuamente en su proceso de oxidación, pareciendo estar vivo.
Para trabajos como el de la fotografía, se emplea un tratamiento de oxidación controlada con productos profesionales específicos para ello. Hay que aplicarlo para evitar manchas de oxidación provocadas por el arrastre del óxido a causa de la lluvia. Esto ocasiona, con frecuencia evitable, manchas no deseables en paredes u otras superficies anexas al acero corten.
Resumiendo nos encontramos ante un material con una propiedades únicas que nos permite trabajarlo por si solo, atractivo y con carácter, que nunca pasa de moda y siempre es tendencia.